Hola chichis!!! Las estrellas se movieron y yo tengo la sensación de que durante este mes exponerse a lugares muy visibles es deporte de riesgo. Ya os conté cantidad de cosas sobre el clima astral de julio en el post del mes, y me gustaría aprovechar estos momentitos de gloria para compartir algo sobre la T cuadrada de Júpiter, Plutón y Quirón que me ha hecho reflexionar. Y es el concepto de ACANTILADO DE CRISTAL. Este concepto se refiere a la asignación de competencias o liderazgos imposibles a mujeres, dándoles el protagonismo o cediéndoles el lugar más representativo y visible en momentos de crisis, o cuando el riesgo de fracaso es muy alto. Es una forma sofisticada de hacer que paguen el pato. Junto con otros conceptos paralelos, como el suelo pegajoso o el techo de cristal, el acantilado de cristal viene a ser un modo tramposo de articular el acceso desigual a las oportunidades, concediendo reconocimientos que, en realidad, tienen un coste...
Ningún deseo prende donde hay temor. Este plenilunio se da en Capri, el signo de la normatividad, los modos de vida y la adecuación social. Y está regido por Saturno en Aries, el signo del deseo y la lucha, el impulso de las motivaciones personales y el orgullo de ser como somos. Desear es, en parte, atreverse. Casi ningún deseo se realiza en el curso de la inercia. El deseo requiere movimiento y energía. Y a veces, también, plantar cara. El deseo puede llevar al compromiso con otros caminos que abren y ramifican la vida, más allá del cauce convencional. Y para eso hace falta repensar lealtades y tradiciones, buscar referentes alternativos, cuestionarlo todo... y ensayar modelos de vida diferentes. Ir más allá de lo normativo no es algo ligero ni fácil. Todos los aspectos de la vida se ven revolucionados cuando juramos lealtad a quien realmente somos. Hay una peli de los ochenta en la que un niño veía aparecer, por un portal que había en su cuarto -¿o era su armario, l...